24 de Enero 2013


SILVER HUNTERS

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Por increíble que parezca esta es una historia real, que sucedió durante los años 70 y 80, donde un grupo de inversores lograron controlar el mercado mundial de la plata y en donde lo que en un principio podía ser en una inversión con cierto sentido, la avaricia la convirtió en un desastre total y en donde nos demuestra que no importa el poder que tengas o el control que tengas sobre un determinado mercado, tarde o temprano las leyes de la gravedad pone los precios de los activos en su sitio.

Si el nombre de la United Fruit durante décadas se asoció al control del mercado de bananas y plátanos, el nombre de los hermanos Hunt lo podemos asociar perfectamente al control y manipulación del mercado de la plata.Esta fue su historia.

En 1971, los EEUU decidieron abandonar el patrón oro, un sistema según el cual la moneda norteamericana podría ser canjeada por su valor equivalente en oro, aunque ya en 1913, con la creación de la Reserva Federal, está ya había sido autorizada a imprimir más moneda que el oro físico custodiado por el Tesoro de los EEUU. En 1933 el presidente Roosvelt ya había ordenado que los ciudadanos norteamericanos no estaban autorizados a cambiar dólares por su equivalente en oro ni a acumular oro físico.

En 1973 la familia Hunt de Texas, en aquel momento una de las primeras fortunas de los EEUU que provenía de la industria del petróleo , decidieron empezar a comprar metales preciosos como una forma de cubrir su patrimonio contra la inflación. Por aquel entonces el oro no podía ser acumulado por individuos privados, así que los hermanos Hunt empezaron a comprar grandes cantidades de plata. Los hermanos Hunt consideraban que el papel moneda no tenía ya realmente ningún valor, entre sus fases célebres tenemos la de "cualquier idiota puede manejar una imprenta", así que empezaron a convertir su patrimonio sostenido en papel moneda por onzas físicas de plata.

Por aquel entonces la Reserva Federal empezó a subsidiar los tipos de interés que con la elevada inflación del momento se convirtieron en unos tipos de interés reales negativos. Así que ante semejante oportunidad los Hunt dejaron de comprar plata física con capital y empezaron a apalancarse para comprar plata, con apalancamientos de 20x sobre el capital empleado.

Cuando empezaron a comprar plata en 1973, el precio no superaba los 1,95 dólares la onza. A principios de 1979, cuando los Hunt empezaron a utilizar el apalancamiento para adquirir el metal precioso, el precio rondaba los 5 dólares la onza. Posiblemente si se hubieran mantenido comprando plata sólo con capital y sin apalancarse las cosas habrían acabado de forma diferente para ellos, obteniendo una interesante rentabilidad sobre su inversión en plata, pero parece que a los Hunt no les satisfacían las rentabilidades moderadas y en 1979 convencieron a otros inversores árabes a unirse a ellos

En 1979, los hermanos Hunt (Nelson Bunker y William Herbert Hunt) junto con unos inversores árabes decidieron formar el denominado pool de la plata. En poco tiempo habían acumulado directa o indirectamente bajo su control cerca de 200 millones de onzas de plata, aproximadamente el 77% de las reservas mundiales de plata disponibles, ya fuera con la posesión física del metal ya fuera vía contratos de futuros.

A principios de los 80, con el 77% del mercado bajo control de los hermanos Hunt y con una legión de especuladores que se querían subir a la última fiebre inversora, la plata llegó a cotizar a 54 dólares la onza.

Obviamente, el fuerte incremento del precio de la plata empezó a llamar la atención de las autoridades reguladoras. Aunque los hermanos Hunt siempre afirmaban que su objetivo no era manipular el precio del metal precioso y que su objetivo era comprar plata y mantenerla cómo inversión durante muchos años, el caso es que controlando el 77% del mercado era complicado no justificar una manipulación de precios ya que facto habían creado un monopolio, en donde los Hunt tenían la capacidad de manipular el precio de la plata simplemente no vendiendo el stock de más de 200 millones de onzas de plata que habían acumulado.

El talón de Aquiles de los hermanos Hunt era sin lugar a dudas el elevado apalancamiento utilizado para seguir comprando plata. Ya hemos visto en la reciente crisis financiera cuales son los efectos secundarios de invertir utilizando elevados niveles de apalancamiento. Bien si cambian las reglas del juego, bien si de repente cambia el ciclo económico, lo más nomral es que termines en quiebra y el precio de tus activos no cubran las deudas.La única forma de mantenerse en el juego es consiguiendo que el precio del activo mantenga o incremente su valor. Los hermanos Hunt obviamente siguieron apostando a que el precio de la plata seguiría subiendo, habían llegado al punto de no retorno o la plata subía o quebraban y ellos eran el mercado, eran los compradores y eran los que tenían la plata.

Wall Street empezó a darse cuenta que la situación no tenía ningún sentido y mientras los Hunt seguían comprando todos contrato de futuro sobre la plata, los inversores de Wall Street empezaron a apostar con ventas al descubierto por una caída en el precio del metal. El volumen del mercado de futuros sobre la plata creció tanto que era imposible que al vencimiento de estos se pudiera cumplir con la obligación de entregar semejantes cantidades de plata y el mercado de futuros sobre la plata corría el riesgo de entrar en bancarrota.

De repente el Gobierno Norteamericano se encontró entre la espada y la pared. O salvaba a los hermanos Hunt o rescataba a los bancos de Wall Street y al mercado de futuros. Llegados a este punto los hermanos Hunt habían comprado más plata que la que existía en el mundo.

Para salvar a la banca, simplemente había que cambiar las reglas del juego y hundir a los hermanos Hunt. Los reguladores del mercado de futuros se pusieron manos a la obre, la CFTC/COMEX/CBOT tomaron 3 medidas muy eficaces, la principal de ellas fue incrementar la exigencia de colaterales (garantías sobre el apalancamiento) a los inversores que apostaran con futuros a una alza en el precio de la plata pero no tocar los colaterales exigidos para los inversores que apostaran a una baja en el precio de la plata. Simplemente acababan de estrangular la potencia financiera de los hermanos Hunt que de repente vieron como se les exigían nuevas garantías para poder mantener sus posiciones en el mercado de futuros y en la práctica significaba que los Hunt ya no podían seguir comprando más plata. La Reserva Federal les acabo de dar la puntilla al incrementar los tipos de interés lo que significaba que el coste del apalancamiento de los Hunt se incrementaba significativamente e igualmente prohibió que la banca prestara dinero a los inversores especulativos.

Cómo os podéis imaginar, llegados a este punto, la suerte de los Hunt estaba echada. Fijadas estas nuevas reglas de juego, los únicos posibles compradores de plata era los bancos de Wall Street que tenían posiciones cortas en plata. Los Hunt empezaron a verse obligados a liquidar sus enromes posiciones al precio que querían los bancos que estaban cortos apostando a una caída del precio de la plata.

El jueves 27 de marzo de 1980, es conocido como el Jueves de la Plata. Ese día el precio de la plata se desplomó un 50%, pasando de $21.62 a $10.80 la onza.Los Hunt estaban hundidos. Se tuvieron que declarar en quiebra, fueron procesados y condenados por manipular el precio del mercado y en 1987 sus pasivos ascendían a 2.500 millones de dólares contra unos activos valorados en 1.500 millones de dólares.

Obviamente la actuación de los Hunt no fue impoluta moralmente y cometieron varios errores, pero su mensaje era demasiado peligroso. En el fondo lo que estaban transmitiendo era muy claro y conciso "NO NOS FIAMOS DEL ACTUAL SISTEMA MONETARIO Y EL PAPEL MONEDA NO VALE NADA". La FED, los reguladores, el gobierno y los bancos no se podían permitir que el oro y la plata parecieran una inversión segura ya que convertía el papel moneda en una inversión poco segura. Derribar a los hermanos Hunt se convirtió en una cuestión estratégica de prioridad nacional.

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Un beso.

Escrito por Jake|24 de Enero 2013 a las 11:06 AM|


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