21 de Marzo 2008


CRISPIS

Por mucho que algunos ministros de propagando de lavado de cerebro digan, vivimos en un país de puta madre. Somos un país raro, diferente a cuantos existen en el mundo, con costumbres de lo más rocambolescas, y eso en un mundo cada vez más homogeneizado, mola.

De todos modos, desde hace ya unos años, vivimos en una espiral de crispación que crece y crece. Yo reconozco que he tenido momentos en los que tenía ganas de ahorcar a cualquiera, pero me estoy quitando. Poco a poco.

Como siempre, la crispación empieza en la política. Que si de izquierdas, que si de derechas, que si patatim o patatam, la cuestión es estar siempre en contra de lo que hacen los otros. Esta última legislatura, el PP ha sido un claro ejemplo de eso, que si el Gobierno decía "sí", ellos automáticamente decían "no". Y las cosas han ido degenerando hasta tal manera, que ahora algunas personas no pueden entrar en una universidad, porque jóvenes, alocados y crispados gilipollas se dedican a lincharles. Y seguro que ellos creen que lo que están haciendo es lo correcto, que es lo peor. O como aquel reportaje de El Follonero, que entró en una convención del PP con un micrófono de la Cadena SER y casi se lo comen vivo. Con una pasión que parecía que estaban mentando a sus madres.

O los conductores. El otro día llegaba tarde al trabajo y me pillé un taxi. Y cuando estaba subiendo a él, un coche cruzó la calle para ir a incrustarse en la puerta del taxista. Yo estaba temblando de pie, con la puerta abierta, entrando por el otro lado. Y va el tío y dice que la culpa era del taxista que estaba cruzando en rojo. Sí, yo entrando en el taxi con el coche en marcha, seguro. A mi me da más la sensación que fue culpa suya que iba a 100 kilómetros por hora. Y cuando el taxista le dice de todo, el hombre se disculpa diciendo que "el seguro lo pagará todo". Deberían prohibir los coches particulares, porque la gente está como una puta cabra.

Lo último: el fútbol. El otro día, en el campo del Betis, un hombre le lanza un botellazo al portero del Athletic de Bilbao en la cara y le dejó tonto. Y cuando está en la comisaría se excusa diciendo que "es que me estaba poniendo histérico el partido". No, si resultará al final que Lee Harvey Oswald mató a Kennedy porque hacían mucho ruido con su desfile, no te jode. Al final, acabarán asesinando a Ronaldinho en medio de la calle, al estilo Lennon. Para que luego nos quejemos de los gringos chingones.

Dios, cómo me cabrea que estos tíos estén todo el día cabreados...

Un beso.

Escrito por Jake|21 de Marzo 2008 a las 06:38 AM|


Comentarios

UY crispis, que recuerdo, a mi me encantaban los de la abejita y los de la rana. Aunque los GoldenGraham...creo que volveré a comprar cereales.

El Replicante es apio|21 de Marzo 2008 a las 02:30 PM

El tigre era el mejor.

El Replicante es Jake|21 de Marzo 2008 a las 04:29 PM

No se puede comparar ninguna de estas crispaciones con la crispación que se genera en casa para estar un rato en el pc.

El Replicante es Tans|21 de Marzo 2008 a las 05:15 PM

¡Queremos sangre!

El Replicante es Jake|21 de Marzo 2008 a las 11:22 PM

Reclamo mi ración de crispis a la vieja usanza. Hacían un ruidillo la mar de simpático y la única bronca era conmigo misma por empacharme.
ahora... que si specialK, que si con fibras: la cosa es no estar satisfecho y disfrutar menos.
¡Tontos que somos, madremía!

Oiga, y no se me crispeeeeeeeeeeeeeeee!!!

El Replicante es Ispilatze|22 de Marzo 2008 a las 08:44 PM

No se preocupe, la crispación va por dentro.

El Replicante es Jake|23 de Marzo 2008 a las 04:36 AM


¡Al ataque!










¿Debo recordarte?